por Ignacio de Villafañe
Hay dos elementos básicos en la famosa frase de Aristóteles, hoy atribuida al mitificado Perón -a saber: "la única verdad es la realidad"- que, aunque parezcan obvios o evidentes, es necesario nombrar:
α) la Verdad, entendida como aquello que se dice que es verdad y predicada como única, y β) la Realidad, siendo esta no lo que se dice que es es verdad sino lo que se ve y se siente de manera absoluta, y sin posibilidad de error, por todos.
Hay dos elementos básicos en la famosa frase de Aristóteles, hoy atribuida al mitificado Perón -a saber: "la única verdad es la realidad"- que, aunque parezcan obvios o evidentes, es necesario nombrar:
α) la Verdad, entendida como aquello que se dice que es verdad y predicada como única, y β) la Realidad, siendo esta no lo que se dice que es es verdad sino lo que se ve y se siente de manera absoluta, y sin posibilidad de error, por todos.
Los que reivindican aquella sentencia yendo a contramano de los discursos pseudoposmodernos y cuasivanguardistas de sus propios compañeros no sólo no advierten que destruyen todos sus principios de pluralidad de voces, multiplicidad de ideas y diversidad de opiniones, describiendo a la Verdad como a una totalidad singular y no como a esa construcción colectiva a la que en otras situaciones aluden verborrágicos, sino que además terminan dejándonos una tautología vacía, complicada para procesar: La única Verdad es
la Realidad ¿Y cuál es esa Realidad? La que nosotros decimos que es Verdad. Por "nosotros" me refiero a ellos, y por "ellos" a los fieles Soldados ejecutores del Modelo.
la Realidad ¿Y cuál es esa Realidad? La que nosotros decimos que es Verdad. Por "nosotros" me refiero a ellos, y por "ellos" a los fieles Soldados ejecutores del Modelo.
El día Lunes 20 de Agosto el filósofo estatal Ricardo Forster publicó una nota en la revista Veintitrés, de la patriótica multimedios Infonews, ergo Tiempo Argentino, despotricando contra los periodistas Jorge Lanata y Beatriz Sarlo. Poco interesan las peleas a lo Jacobo Winograd de las que tanto hoy se alimenta el arco completo del mundo periodístico. Más dignos de atención son algunos extractos de su texto (el de Forster, cuya dirección de enlace adjunto al final de este) difíciles de comprender, por cierto, viniendo de alguien condecorado por facultades prestigiosas como son la de Periodismo de La Plata y la de Ciencias Sociales de Cuyo, que últimamente no andan -léase en tono sarcástico- entregando distinciones a cualquiera. Entre sus lineas podían rescatarse cosas como que "los actuales progresistas prefieren desviar su atención hacia (...) la supuesta falta de calidad institucional y el infaltable latiguillo de la corrupción", que Lanata y Sarlo dicen que de "la reestatización del sistema jubilatorio [y] la defensa del salario, nada real ha sucedido en el país" y que "no existe para ellos (...) concentración de la riqueza, neoliberalismo, impunidad de un capitalismo afincado en la acumulación financiera (...), corporaciones mediáticas (...), impunidad para los genocidas y manipulación de la historia bajo las premisas de la reconciliación y el olvido".
Volviendo al tema de la Verdad, la Realidad y el Modelo, lo de Forster me obliga a formular una serie de interrogantes que, en orden, son los siguientes: ¿Será realmente esa la realidad que ven todos los kirchneristas? ¿Considerarán todos a la corrupción como un mero latiguillo, una cosilla que apenas molesta y hasta causa gracia, y a la calidad institucional de este gobierno como a una Virgen inmaculada libre por completo de manchas? ¿Verán en serio a las jubilaciones actuales como socialmente justas, a los ancianos como inoperantes oligarcas reclamando un 82% que no les corresponde y a los recortes sobre los salarios por medio de la inflación, el IVA y el impuesto prematuro a las ganancias como un gran beneficio para el pueblo entero? ¿Creerán que las fortunas de Cristina et al., Boudou, De Vido, Garré, Abal Medina, etc., no son un ejemplo de lo que es "concentración de la riqueza"? ¿Entenderán los crecimientos patrimoniales descomunales de los funcionarios públicos como consecuencia de políticas de izquierda y no neoliberales o propias de un "capitalismo afincado en la acumulación"? ¿Serán capaces de justificar la no inclusión de grandes cadenas como las de Pagina/12 y Tiempo Argentino dentro del rubro de "corporaciones mediáticas"? ¿Verdaderamente no les inquietará la falta de repuestas para con el crimen de José Ignacio Rucci? ¿Pensarán honestamente que no están realizando una reedición de la Historia?
Es complicado: no todo kirchnerista es Forster, pero Forster da una idea de como puede llegar a ser cada uno de ellos. La única Verdad es el Modelo, y el único Modelo es el que dicen. La frase termina en "dicen", porque si bien lo único cierto es el Modelo, nadie sabe bien qué dicen.
Unas últimas palabras a modo de reflexión: Quizá en el centro de todo este problema se encuentren los motivos que impulsan a Su Excelencia, la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, a hacer uso tan recurrente de la Cadena Nacional. Quizá la necesidad de construir una Realidad y de significar con ella al Modelo sea la causa de las institucionalizadas intromisiones de La Cámpora en las escuelas, entre medio de los niños, junto con caricaturas de Él, fotografías de Ella y juegos de adoctrinamiento. Quizá ya hablaron demasiado sin jamás referirse a nada y entonces ahora no les queda más que, del modo que sea, improvisar los cimientos sobre los que deberían haber estado parados, y entonces así se expliquen las campañas contra Macri desde FPT, y las acusaciones públicas contra la familia de Bonelli y el total descaro y la completa desfachatez, y todas esas marcas de Virgen desvirgada que Forster no ve. La única verdad es la Verdad.
Unas últimas palabras a modo de reflexión: Quizá en el centro de todo este problema se encuentren los motivos que impulsan a Su Excelencia, la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, a hacer uso tan recurrente de la Cadena Nacional. Quizá la necesidad de construir una Realidad y de significar con ella al Modelo sea la causa de las institucionalizadas intromisiones de La Cámpora en las escuelas, entre medio de los niños, junto con caricaturas de Él, fotografías de Ella y juegos de adoctrinamiento. Quizá ya hablaron demasiado sin jamás referirse a nada y entonces ahora no les queda más que, del modo que sea, improvisar los cimientos sobre los que deberían haber estado parados, y entonces así se expliquen las campañas contra Macri desde FPT, y las acusaciones públicas contra la familia de Bonelli y el total descaro y la completa desfachatez, y todas esas marcas de Virgen desvirgada que Forster no ve. La única verdad es la Verdad.
Enlace a "La impostura y la obsesión" de Ricardo Forster.
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