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Esto no es Hogwarts


por Ignacio de Villafañe



     Me viene a la memoria ahora una de esas bromas nuevas: la imagen del Director de la escuela de magia de J. K. Rowling, Dumbledore, explicando a sus alumnos con tono paternal "Chicos, estamos en Hogwarts. Esas cosas son para La Matanza".

     El discurso doble es ya algo del pasado. Tanto Georgetown como Harvard dijeron lo mismo, inclinándose por una concepción más bien triádica para analizar el Universo K y cambiando la duplicidad por la triplicidad y la bipolaridad por algo más complejo. La Presidente habla de un modo, vive de otro y cree en algo totalmente diferente. Nada escapa más de los límites de lo lógico-ético que las

Queremos Paz



por Ignacio de Villafañe

No hubo banderas partidarias, tampoco una organización clara. Las marchas fueron dispersas, sin ruidosos megáfonos (al menos aquí) y con carteles hechos en casa que sólo indicaban una cosa: se trató, por completo, de ciudadanos comunes reunidos con la única regla de la espontaneidad y la orden estricta, perfectamente cumplida, de la no violencia.

Sobraron luego los que inventaron titulares como el de la “Protesta de gente bien vestida” - la de “Los ricos de Santa Fe y Callao” -, “Las marchas por Miami” o “Las convocatorias de la Oposición”; respuestas esperables de parte de aquellos que apoyan al mismo arco político que decidió transmitir por la Televisión Pública un documental sobre animales y la inauguración de una fabrica de Lacoste al tiempo en que comenzaban los movimientos – y al tiempo en que seguían: noticias sobre Estados Unidos y Mauricio Macri.

El kirchnerista promedio


por Ignacio de Villafañe

Si hay algo que las marchas del 13 de Septiembre pudieron revelar, ese algo fue la importancia del rol que la incomprensión juega en el imaginario K. Aún más, porque sobrepasando aquel imaginario fue el mismo marco teórico oficial el que quedó desnudo junto con sus ideas forzadamente proyectadas contra algo que su propio discurso no alcanzó a descifrar. Para ellos no solo bastó con considerar a las protestas de Córdoba, Bariloche, Rosario, Paraná, Misiones, Mendoza, etc. como salidas – curiosamente acorde a su visión unitaria de la Nación – de Santa Fe y Callao o, a lo sumo, de Plaza de Mayo.

Sufragio Universal



 por Miguel Ángel Chorizo*
Evita debió de ser una canalla. ¡Gorila! le gritarían ahora, ¡Fascista! por haber dejado pasar la oportunidad gloriosa de concederles el derecho a votar a todos - como hubiese debido hacer - y acotar sus esfuerzos, en cambio, sólo al cumplimiento de sus más personales intereses sobre el gremio de su género.  Por suerte siempre hay segundas oportunidades – la historia funciona así – y hoy tenemos en nuestras manos la renovada chance de convertir a esta en la Nación libre, justa, democrática y pluralista que siempre deberíamos haber tenido.
Corrieron los rumores hasta volverse certezas: la juventud completa por fin será participe de este proyecto de transformación, más que argentina, americana entera. No se tratará

La única verdad es el modelo

por Ignacio de Villafañe

Hay dos elementos básicos en la famosa frase de Aristóteles, hoy atribuida al mitificado Perón -a saber: "la única verdad es la realidad"- que, aunque parezcan obvios o evidentes, es necesario nombrar:  α) la Verdad, entendida como aquello que se dice que es verdad y predicada como única, y β) la Realidad, siendo esta no lo que se dice que es es verdad sino lo que se ve y se siente de manera absoluta, y sin posibilidad de error, por todos.

Los que reivindican aquella sentencia yendo a contramano de los discursos pseudoposmodernos y cuasivanguardistas de sus propios compañeros no sólo no advierten que destruyen todos sus principios de pluralidad de voces, multiplicidad de ideas y diversidad de opiniones, describiendo a la Verdad como a una totalidad singular y no como a esa construcción colectiva a la que en otras situaciones aluden verborrágicos, sino que además terminan dejándonos una tautología vacía, complicada para procesar: La única Verdad es
la Realidad ¿Y cuál es esa Realidad? La que nosotros decimos que es Verdad. Por "nosotros" me refiero a ellos, y por "ellos" a los fieles Soldados ejecutores del Modelo.

Veintitrés balas que a nadie importaron


por Ignacio de Villafañe


Hay ciertas cosas que no pueden ser más de lo que en realidad son. Un zorro, por ejemplo, puede pretender ser pájaro, comportarse como pájaro, pero a la larga terminará resultando mucho más que evidente que no se trata de otra cosa más que un zorro. Por suerte, o no, con las personas sucede lo mismo y - así como con las personas - con sus organizaciones también.

El pasado viernes 10 se conoció una noticia más que importante sobre el caso de José Ignacio Rucci, el Secretario General de la CGT que murió por la violencia de 23 disparos el 25 de Septiembre de 1973 en manos de la agrupación Montoneros, en ese entonces vinculada al gobierno, a causa de una disputa política. Nada fue más allá de lo previsible: por haber ya pasado 39 años y no tratarse de un crimen de lesa humanidad el juez Ariel Lijo archivó la causa argumentado la imposibilidad de aplicar la clausula de imprescriptibilidad solicitada y disponiendo todo para que en la historia se escriba que a Rucci no lo mató nadie. Ante situaciones así a uno no le queda más que tener fe, creer que la justicia está actuando como debe y confiar en que realmente hace todo lo que puede. La esperanza en el pueblo es lo poco que nos queda, aún cayéndose, como se cae, a pedazos.

La duplicación de los monstruos

por Ignacio de Villafañe 

"La marcha puede ser terrible 

pero nos desharemos de todos "

 Cuando Dárfenzen II observó a su compañero y notó en sus ojos el principio de las lágrimas le dijo "No temas Enobat, porque les estrecharemos las manos y los convenceremos de que son como nosotros" y entonces se adentraron luego entre las bestias a poco de desaparecer.

 En estos últimos días La Presidenta tuvo el agrado de presentarnos una serie de ocurrencias más que interesantes. Tomó gentilmente prestadas las pantallas de nuestros televisores y los parlantes de nuestras radios durante varias horas para, por ejemplo, a) dar lecciones de cómo Clarín hacía mal su trabajo desaprovechando la oportunidad de explotar una noticia que le habría bajado más de un punto a Scioli en las encuestas, b) acusar de jugar con las emociones de la gente a quienes denunciaron el escaso republicanismo con que homicidas y misóginos andan abandonando su celda para poder militar junto a agrupaciones kirchnerófilas (olvidando, aparentemente, cómo ella le echó la culpa a su viejo amigo Moyano de asesinar fríamente a los siete gendarmes que iban camino a Cerro Dragón) y c) festejar haber terminado toda relación con el neoliberalismo gracias a una nueva dosis de... neoliberalismo (en otras palabras: se aplaudió a sí misma por haber logrado pagar la "última deuda" del Corralito - el Boden 2012 - pero sin mencionar que para ello tuvo que endeudarse nuevamente). La lista podría seguir - el Kristina´s Show ya va ganando una calidad en su trama que poco tiene que envidiar a las novelas de la tarde -, pero como el mercado de columnas largas y aburridas ya lo monopolizaron los periodistas de Pagina/12 (para comprender esto, recomiendo intentar leer alguno de los artículos de Wainfeld sin doblegarse al deseo de revisar las notificaciones de Facebook durante la prueba), a mi no me queda más opción que sintetizar.